Inbound Loving: tu cliente caerá rendido a tus pies

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Pongamos que, en lugar de ‘Adopta un tío’, tu empresa formara parte del catálogo de una web llamada ‘Adopta una empresa’. Pongamos, pues, que existiera una especie de supermercado online de negocios en el que los clientes pudieran escoger una empresa u otra en función de sus atributos. ¿De qué forma destacaría tu empresa por encima de las demás? ¿Qué es lo que haría que el cliente se decidiera por tu negocio, teniendo cientos de alternativas similares a golpe de click?

En Maldon podemos -y queremos- ayudarte a que tu cliente te vea: que te encuentre, que se enamore de ti a primera vista, y se quede contigo, para siempre, vivieron felices, y colorín colorado. Y ¿cómo pretendemos hacer esto? Pues muy fácil, a través de lo que llamamos Inbound Marketing.

In… ¿qué? Ya. Todos hemos pasado por ahí, pero en realidad es bien sencillo. El Inbound Marketing o Marketing de Atracción, no es más que  un compendio de técnicas destinadas a atraer visitas -clientes potenciales- a través de nuestra web, blog, o perfil de RR.SS. de forma que éstas acaben convirtiéndose en leads, o lo que es lo mismo, registros con datos específicos –Nombre y apellido, o ventas si tenemos un e-commerce-. ¿Y para qué nos sirven esos datos? Pues ni más ni menos que para dar a nuestros usuarios el contenido que necesitan, y así lograr que den con nuestra empresa, nos conozcan bien, nos hagan ojitos, y se queden con nosotros, quién sabe si para siempre, pero al menos, el mayor tiempo posible.

Con el Marketing de Atracción es el usuario el que te encuentra a ti

Suena fácil, ¿verdad? Y en realidad no es complicado, aunque sí laborioso. Veamos: la clave está en llegar al consumidor sin invadir “su espacio” y lograr que sea él el que nos busque, y no al revés. Eso suena un poco a estrategia de seducción, ¿verdad? ¡Es que lo es!

Pero vamos por partes:

1. Desde tiempos inenarrables, la palabra -escrita o hablada- ha sido siempre la herramienta de seducción más básica de los humanos. Que sí, que sí, ¿que a cuántos feos con labia conocéis con novias espectaculares y viceversa? Pues eso. Total, que básicamente, lo que nuestra compañía tiene que hacer para atraer a su cliente ideal es, tener labia. Lo que es tener un buen marketing de contenidos y saber utilizarlo, vamos. PERO no vayamos tan rápido, que antes de lanzar la caña hay que saber qué clase de pez queremos pescar. Y para ello, vamos a establecer una estrategia destinada a crear buyer personas (que aunque suene a palabro, no es más que una figura ficticia que representa a nuestros clientes potenciales). Y cuando ya tenemos claro quiénes son nuestras buyer personas, creamos contenido específico para ellos.

2. Ahora sí. Ahora sí nos atamos los machos (que nadie busque intención en esta expresión), y vamos a por todas. Vamos a elaborar el mejor contenido del mundo. Bueno, venga, bajemos un poco esa motivación. Pero sí, básicamente se trata de eso, de atraer a través del contenido. Lo ideal es crear mucho contenido, y contenido de calidad, en distintas plataformas y además, cuidar de las palabras clave para propiciar un buen posicionamiento en los buscadores. A estas alturas de la película, quizá ya hayamos logrado, gracias a nuestro maravilloso contenido, atraer a muchas visitas. Y eso es genial. ¡Pero no es suficiente! Porque, si en lugar de captar clientes estuviéramos tratando de ligar en una web de citas, ahora mismo no seríamos más que un usuario por quien han mostrado interés diez personas sin biografía ni foto de perfil. 

3. Volvamos al Marketing y supongamos, por un momento, que una de las visitas entra en nuestra web y rellena un formulario. ¡Ajá! La visita se ha transformado así, mágicamente, en lead. La chica del autobús a la que vemos todas las mañanas nos ha dado, por fin, su número de teléfono. Somos poderosos, we’ve got the power, tenemos la información que necesitábamos y nadie nos va a parar. Ah, pero no, amigos, porque el uso que hagamos de esa información es determinante en la estrategia total. Así que cuidadito.

4. Una vez levantamos el teléfono, o mandamos el primer mensaje a nuestra presa… Ejem… cliente… Ay, dónde estábamos. Bueno, para hacerlo más fácil: nosotros nos llamamos Enrique, y la chica que Enrique conoció anoche se llama Susana. Pero Enrique, que habló ayer con Susana un buen rato, sabe que a ella no le gusta que la atosiguen. A su vez, tampoco le gusta que la ignoren. Además, todo apunta a que Susana tiene muchos pretendientes, así que la cosa se complica. Tenemos que lograr que Susana nos preste atención. Que nos deje invitarla a una primera cita, y luego a una segunda, y luego acceda a casarse con nosotros, y… Vale, un momento. STOP. Volvamos al Marketing. Que sí, que queremos a Susana, pero no nos engañemos, también queremos a Elvira, a Mónica, a Alfredo (no discriminamos) y a Julián. Y tenemos que generar el contenido perfecto para cada uno de ellos, pero es que ¡es que a lo mejor Alfredo no es nuestro hombre ideal! ¿Y qué pasa si Mónica sólo se está haciendo la interesante y en realidad no está interesada en nosotros? ¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos? Dos cositas: Lead Scoring (Calificación de Clientes Potenciales) y Lead Nurturing (Construcción de Relación con los Clientes). A través del Lead Scoring, determinamos qué clientes potenciales serán más propensos a convertirse en clientes clientes, y a través del Lead Nurturing encontramos al cliente al que, de verdad, de verdad queremos cuidar para siempre, o hasta que nos deje.

5. Una vez fidelizado el cliente, una vez puesto el anillo en el dedo de Susana, una vez logrado nuestro cometido principal, podemos descansar. NO. No podemos, ¡pues claro que no! ¿Dónde se ha visto que una relación dure sin que se cuide de ella? Susana no sólo tiene que querernos, adorarnos y beber los vientos por nosotros sino que, además, tiene que hablarle de nosotros a todo el mundo. Y bien, claro. Y así, Susana pasa de ser nuestro cliente, a nuestro prescriptor (¿o se dice prescriptora?) Y ahora sí que sí, colorín colorado, esta explicación del Inbound Marketing se ha acabado. (Luego queda el análisis, pero eso, es para siempre).

En Maldon podemos ayudar a que tu cliente te encuentre y no pueda apartar sus ojos de ti. Y no necesitamos ni arco, ni flechas: sólo nos hace falta una buena estrategia de Inbound Marketing. Si tú también quieres enamorar a tu cliente y buscas una agencia de Inbound Marketing en Málaga, no dudes en contactar con nosotros.